El tercer webinar del proyecto Iberoamérica en Red abordó los desafíos que afrontan las organizaciones sociales en las democracias actuales, poniendo el foco en la concentración de poder, la desinformación, la precarización del sector y la construcción de redes como estrategia de resistencia e incidencia.

El proyecto Iberoamérica en Red celebró su tercer webinar bajo el título “Riesgos de la actoría política de la sociedad civil en las democracias actuales”, un espacio de reflexión en el que participaron voces de referencia de la región iberoamericana para analizar el papel de la sociedad civil ante los cambios políticos, sociales e institucionales que atraviesan las democracias contemporáneas.

La sesión contó con la participación de Raúl Zibechi, escritor, educador popular y activista uruguayo, quien planteó una pregunta de fondo: “¿Está la democracia preparada para lo que viene?”. En su intervención, Zibechi alertó sobre la creciente concentración del poder y la captura de instituciones, procesos que debilitan los equilibrios democráticos y reducen la capacidad de la ciudadanía para incidir en las decisiones públicas.

Entre las principales amenazas señaladas durante el encuentro aparecieron la captura institucional, el crimen organizado, la militarización y la criminalización de quienes cuestionan el poder. Desde esta mirada, defender la democracia implica también defender la vida, los derechos y las formas colectivas de organización social. Una de las ideas centrales de la ponencia fue que “la primera resistencia es comprender”, es decir, analizar la realidad, discutirla colectivamente y formarse para actuar con mayor conciencia.

Por su parte, Jacqueline García Cordero, coordinadora nacional de la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno en México, profundizó en los riesgos específicos que enfrenta la sociedad civil organizada. García identificó, entre otros, la represión, criminalización o deslegitimación de las organizaciones; el debilitamiento institucional y la pérdida de contrapesos; la desinformación y la disputa narrativa; la precarización financiera; la precarización interna de la acción social; y el desafío de reconocer que la sociedad civil también actúa desde agendas y posicionamientos políticos legítimos.

La ponente subrayó que estos riesgos no operan de forma aislada, sino que se acumulan y refuerzan, generando un entorno cada vez más hostil para la acción colectiva y la incidencia pública. En este contexto, la desinformación aparece como un factor clave: muchas personas conocen a la sociedad civil a través de narrativas que buscan desacreditar su trabajo, lo que reduce la confianza y la participación ciudadana.

Frente a este escenario, el webinar insistió en la importancia de fortalecer el trabajo en red. Para Jacqueline García, “el trabajo en red ya no es una opción”, sino una condición imprescindible para sostener la acción democrática. Las redes permiten compartir capacidades, construir agendas comunes, generar confianza antes de las crisis y pasar de respuestas aisladas a estrategias colectivas de incidencia.

El encuentro también remarcó que la incidencia no se produce únicamente en las instituciones. Ocurre también en las conversaciones, en los medios de comunicación y en las redes sociales. Por ello, disputar los relatos públicos, construir narrativas propias y conectar ideas se convierte en una parte fundamental de la acción política de la sociedad civil.

Con este tercer webinar, Iberoamérica en Red reafirma su apuesta por una sociedad civil conectada, crítica y capaz de transformar realidades desde la colaboración. En un momento marcado por amenazas complejas para la democracia, el proyecto invita a las organizaciones y a la ciudadanía a organizarse, cuidarse, formarse y caminar juntas para ampliar su impacto colectivo.